jueves, 6 de diciembre de 2012

La sesión de psicomotricidad 2


La psicomotricidad es una herramienta que utilizamos para que los niños/as introduzcan estructuras cognitivas y motoras. Su metodología parte del deseo del niño/a, el cual se expresa corporal y emocionalmente a través de su acción.


Según el método que está siguiendo Sandra, que es el de Bernard Aucouturier, ayuda al niño en su madurez evolutiva global; le ayuda tanto en su dinámica corporal, como afectiva e intelectual o cognitiva. Pero es necesario que esta psicomotricidad se comprenda dentro de un clima coherente que sólo se puede fundamentar en la comprensión profunda del niño y sus necesidades. Es un medio pedagógico que ayuda al niño en el desarrollo de su expresividad psicomotriz, entendiendo ésta como la forma única y personal de ser y estar en el mundo, que se manifiesta a través del cuerpo, la mímica y el lenguaje desarrollado a través del juego y con los objetivos de mejorar la comunicación, la creación y la representación o descentración.

http://www.youtube.com/watch?v=IrzI6H9OtjI

Tal y como dice Bernard Aucouturier “los niños explorarán libremente el tipo de movimiento que les resulte más acorde con su vivencia personal del momento” por lo que Eric podría manifestar comportamientos referentes a su nuevo hermano.

 En la sesión observaremos sus sentimientos, actitudes,  si participa o no en las actividades, si se integra bien en el grupo, como se desenvuelve, reacciones, si comparte objetos o materiales con sus compañeros, etc, y lo haremos a través de una tabla para después analizarlo y llegar a una conclusión, sin olvidarnos del resto de alumnos.

Las dificultades que puede ocasionar a estas edades el tener un hermano son mayoritariamente celos, peleas, dejan de compartir y lo quieren todo para ellos, quieren ser el centro de atención, que estés más pendientes de ellos que del hermano pequeño etc. Si los padres reaccionan muy severamente o con mucha ansiedad frente a estas señales de celos es posible que el niño se cargue aún más de ansiedad. Desde un punto de vista positivo, si el niño lo acepta correctamente, habiéndole preparado desde mucho antes de nacer (hacerlo partícipe de la preparación de la habitación y en las cosas para el bebé, la decoración. Estimúlalo para que le escoja o prepare un regalo de bienvenida, hablarle constantemente del bebé) como si fuera algo normal y dejándole participar en actividades como vestir a su hermano, bañarlo, cambiarle los pañales, jugar con él, etc, no habrá ningún problema y se sentirá más feliz y realizado al poder ayudar a sus padres con el cuidado, crecimiento y hábitos del hermano pequeño.
Una solución para que no haya ningún problema es el que ha pensado Sandra y ver como se desenvuelve en una sala de psicomotricidad. Nos centraremos en la fase del juego simbólico ya que en esta fase, Eric mediante el juego, puede afrontar sus miedos y angustias relacionadas con su hermano pequeño y las puede elaborar porque pasa a un registro simbólico, la cual cosa le permite disminuir el sentimiento de culpa, aceptar y descubrir la realidad, adaptarse a las situaciones reales, aceptar experiencias desagradables, representar acciones prohibidas…, cosa que contribuye a la aceptación de ellos mismos.
También podemos fijarnos en la fase de representación y lenguaje. Cuando estamos hablando con los niños le hacemos alguna pregunta a Eric para ver como se ha sentido para interiorizar sus conceptos vivenciados durante la sesión o por otros medios como dibujando o pintando y de esta manera le ayudamos a transformar las sensaciones y percepciones hacia niveles de concienciación, simbolización y conceptualización.

Desde mi opinión diría que cada niño debería tener la oportunidad de recibir un tiempo de “atención exclusiva”; así, cuando planifiquemos tener un segundo hijo lo ideal es esperar a que el primero ya sea un poco más independiente y ya no demande tanta atención y tiempo de sus padres. De esta manera, ya le habremos dado la oportunidad de crear un sentido de seguridad y confianza, y estará mejor preparado para entender que la presencia de un nuevo niño en la familia no significa la pérdida de su lugar en el hogar, ni el peligro de que sus necesidades no sean cubiertas. Eric estará en mejor disposición de recibir al nuevo hermanito como una buena noticia y no como una amenaza contra su bienestar.

Para finalizar, simplemente decir que la madre debería hacerle ver a Eric las ventajas de ser un niño grande, privilegio que no tiene su hermano pequeño. Lo mejor es enfrentar la situación con paciencia y cariño, al mismo tiempo que guiamos al niño para asumir el cambio que habrá en la familia y para recibir con amor al nuevo miembro de la familia.

jueves, 15 de noviembre de 2012

La sesión de psicomotricidad

La psicomotricidad es una herramienta que utilizamos para que los niños/as introduzcan estructuras cognitivas y motoras. Su metodología parte del deseo del niño/a, el cual se expresa corporal y emocionalmente a través de su acción.


Según el método que está siguiendo Sandra, que es el de Bernard Aucouturier, ayuda al niño en su madurez evolutiva global; le ayuda tanto en su dinámica corporal, como afectiva e intelectual o cognitiva. Pero es necesario que esta psicomotricidad se comprenda dentro de un clima coherente que sólo se puede fundamentar en la comprensión profunda del niño y sus necesidades. Es un medio pedagógico que ayuda al niño en el desarrollo de su expresividad psicomotriz, entendiendo ésta como la forma única y personal de ser y estar en el mundo, que se manifiesta a través del cuerpo, la mímica y el lenguaje desarrollado a través del juego y con los objetivos de mejorar la comunicación, la creación y la representación o descentración.


Tal y como dice Bernard Aucouturier “los niños explorarán libremente el tipo de movimiento que les resulte más acorde con su vivencia personal del momento” por lo que Eric podría manifestar comportamientos referentes a su nuevo hermano.

 En la sesión observaremos sus sentimientos, actitudes,  si participa o no en las actividades, si se integra bien en el grupo, como se desenvuelve, reacciones, si comparte objetos o materiales con sus compañeros, etc, y lo haremos a través de una tabla para después analizarlo y llegar a una conclusión, sin olvidarnos del resto de alumnos.

Las dificultades que puede ocasionar a estas edades el tener un hermano son mayoritariamente celos, peleas, dejan de compartir y lo quieren todo para ellos, quieren ser el centro de atención, que estés más pendientes de ellos que del hermano pequeño etc. Si los padres reaccionan muy severamente o con mucha ansiedad frente a estas señales de celos es posible que el niño se cargue aún más de ansiedad. Desde un punto de vista positivo, si el niño lo acepta correctamente, habiéndole preparado desde mucho antes de nacer (hacerlo partícipe de la preparación de la habitación y en las cosas para el bebé, la decoración. Estimúlalo para que le escoja o prepare un regalo de bienvenida, hablarle constantemente del bebé) como si fuera algo normal y dejándole participar en actividades como vestir a su hermano, bañarlo, cambiarle los pañales, jugar con él, etc, no habrá ningún problema y se sentirá más feliz y realizado al poder ayudar a sus padres con el cuidado, crecimiento y hábitos del hermano pequeño.
Una solución para que no haya ningún problema es el que ha pensado Sandra y ver como se desenvuelve en una sala de psicomotricidad. Nos centraremos en la fase del juego simbólico ya que en esta fase, Eric mediante el juego, puede afrontar sus miedos y angustias relacionadas con su hermano pequeño y las puede elaborar porque pasa a un registro simbólico, la cual cosa le permite disminuir el sentimiento de culpa, aceptar y descubrir la realidad, adaptarse a las situaciones reales, aceptar experiencias desagradables, representar acciones prohibidas…, cosa que contribuye a la aceptación de ellos mismos.
También podemos fijarnos en la fase de representación y lenguaje. Cuando estamos hablando con los niños le hacemos alguna pregunta a Eric para ver como se ha sentido para interiorizar sus conceptos vivenciados durante la sesión o por otros medios como dibujando o pintando y de esta manera le ayudamos a transformar las sensaciones y percepciones hacia niveles de concienciación, simbolización y conceptualización.

Desde mi opinión diría que cada niño debería tener la oportunidad de recibir un tiempo de “atención exclusiva”; así, cuando planifiquemos tener un segundo hijo lo ideal es esperar a que el primero ya sea un poco más independiente y ya no demande tanta atención y tiempo de sus padres. De esta manera, ya le habremos dado la oportunidad de crear un sentido de seguridad y confianza, y estará mejor preparado para entender que la presencia de un nuevo niño en la familia no significa la pérdida de su lugar en el hogar, ni el peligro de que sus necesidades no sean cubiertas. Eric estará en mejor disposición de recibir al nuevo hermanito como una buena noticia y no como una amenaza contra su bienestar.

Para finalizar, simplemente decir que la madre debería hacerle ver a Eric las ventajas de ser un niño grande, privilegio que no tiene su hermano pequeño. Lo mejor es enfrentar la situación con paciencia y cariño, al mismo tiempo que guiamos al niño para asumir el cambio que habrá en la familia y para recibir con amor al nuevo miembro de la familia.

domingo, 4 de noviembre de 2012

EL CASO DE MARTA 2


Tal y como observamos en este artículo, esta niña va a una escuela infantil y es normal este tipo de comportamientos, ya que a esa edad los niñ@s son muy curiosos y tienen ganas de observar e imitar todo lo que ven de los padres, profesores, amigos, etc.

Las dificultades que pueden ocasionar este problema podrían ser, un desgaste físico de la madre al tener que estar siempre recogiendo todo lo que su hija saca de los cajones, pérdida de autoridad, ya que la hija no le hace caso o en un despiste de la madre podría abrir un cajón donde hubieran cuchillos, tijeras u objetos con los que Marta pudiera lesionarse sin querer. Desde un punto de vista positivo, podemos decir que es una conducta normal como decía la profesora y como llevará poco tiempo andando, gracias a la curiosidad que tiene irá moviéndose de una parte de la casa a la otra, además verá objetos por primera vez y ayudará a la psicomotricidad de la niña al tocarlos y sacarlos fuera. Una solución original sería que la madre le fuera diciendo el nombre de los objetos que Marta va sacando y explicarle para que sirven y así poco a poco aprendería nuevas palabras o dejarla libre y explorar sabiendo que no va a encontrarse nada peligroso habiendo comprobado antes el interior de los cajones a los que pueda llegar Marta.  Desde mi opinión diría que es muy normal que su madre esté preocupada por su hija pero debe darle autonomía  y dejarla que aprenda por sí sola y si se hace daño o se encuentra algo que no le guste o le asuste, ella misma dejará de hacerlo por sí sola.

Para finalizar, simplemente decir que Laura debería haberle dado ideas a la madre de Marta como educadora infantil para que su hija deje de tener esta actitud y su madre no se preocupe por ello ya que Laura tiene más conocimientos que la madre y debería haberle explicado que no debe castigarla ni reñirla ya que de esta forma está aprendiendo. 

lunes, 29 de octubre de 2012

EL CASO DE MARTA


Marta es una niña de la clase de P1. Todavía no sabe hablar, pero está claro que le encanta ir a la escuela infantil y que se alegra cuando ve a Laura, la maestra. Un día, la madre de Marta le pregunta a Laura que si puede hablar con ella porque está muy preocupada con la conducta de la niña: le preocupa que Marta no pare de abrir cajones en casa y de tirar todo lo que hay dentro, y que, por mucho que ella le diga que eso no se hace, la riña o la castigue, ella siga haciéndolo. Laura le explica a la madre de Marta que es una conducta normal a la edad de la niña y no le da más importancia.¿Estás de acuerdo en como a actuado Laura?¿Como actuarías?



Tal y como observamos en este artículo, esta niña va a una escuela infantil y es normal este tipo de comportamientos, ya que a esa edad los niñ@s son muy curiosos y tienen ganas de observar e imitar todo lo que ven de los padres, profesores, amigos, etc.

Las dificultades que pueden ocasionar este problema podrían ser, un desgaste físico de la madre al tener que estar siempre recogiendo todo lo que su hija saca de los cajones, pérdida de autoridad, ya que la hija no le hace caso o en un despiste de la madre podría abrir un cajón donde hubieran cuchillos, tijeras u objetos con los que Marta pudiera lesionarse sin querer. Desde un punto de vista positivo, podemos decir que es una conducta normal como decía la profesora y como llevará poco tiempo andando, gracias a la curiosidad que tiene irá moviéndose de una parte de la casa a la otra, además verá objetos por primera vez y ayudará a la psicomotricidad de la niña al tocarlos y sacarlos fuera. Una solución original sería que la madre le fuera diciendo el nombre de los objetos que Marta va sacando y explicarle para que sirven y así poco a poco aprendería nuevas palabras o dejarla libre y explorar sabiendo que no va a encontrarse nada peligroso.  Desde mi opinión diría que es muy normal que su madre esté preocupada por su hija pero debe darle autonomía  y dejarla que aprenda ella sola y si se hace daño o se encuentra algo que no le guste o le asuste, ella misma dejará de hacerlo por sí sola.

Para finalizar, simplemente decir que Laura debería haberle dado ideas a la madre de Marta como educadora infantil para que su hija deje de tener esta actitud y su madre no se preocupe por ello.



jueves, 11 de octubre de 2012

¿Qué espero de este módulo?

Sobre este módulo, espero aprender a planificar, evaluar estrategias, saber hacer actividades, etc, para intervenir en los ámbitos sensoriales, cognitivos, motores y psicomotrices desde el nacimiento hasta la edad de los 6 años y su desarrollo psicológico. 

Para ello, pondre todo de mi parte para que así sea.